martes, 31 de mayo de 2011

LA PIRATERIA EN VENEZUELA


Muchas cosas se hablan al respecto de este tema. Algunos luchan en su contra mientras que para otros es una forma de
ganarse la vida. Lo cierto es que la piratería en nuestro país ha ido incrementándose con el pasar de los años a tal punto que ya el músico no vive precisamente de la venta de sus discos.

La reproducción ilegal de música se ha convertido en una opción económica, adoptada por muchos venezolanos, para sobrevivir a la crisis que atraviesa el país. Su auge es evidente y su rentabilidad indiscutible: no se requiere de publicidad, costosos estudios de grabación, honorarios profesionales, gastos de fabricación y derechos de autor, entre otros. Basado en esto, pareciera que el lema que sirve de guía a los comerciantes piratas es que "la industria haga el gasto mayor, mientras nosotros hacemos las ventas". A simple vista, estas palabras encierran una gran verdad; sólo basta con darse una caminata por el centro de las principales ciudades del país para constatar el amplio terreno que ha perdido la industria nacional frente a la actividad pirata.
 
Es tal la fuerza con la que ha arremetido la piratería musical que, sólo quedan dos fábricas de discos en Venezuela (Optilaser y Rodven). Tan grave es la situación por la que atraviesa la industria legal de la música que, según pude conseguir en la web, de cada tres soportes fonográficos que son vendidos en el mercado actual, dos corresponden a copias piratas y apenas uno es una reproducción legal. Es lamentable porque las pérdidas son multimillonarias.

Hacer un disco actualmente oscila entre los 50 a 200 mil bolívares fuertes, sin contar el presupuesto de distribución y promoción del mismo, es por ello que al momento de las regalías musicales la ganancia por las ventas es poco, debido a que los “piratas” hacen de las suyas vendiendo la copia a un precio muy inferior.

Hay artistas que luchan en contra de la piratería, mientras que hay otros que dan gracias a los Dj’s que arman y copian estos discos para venderlos en el mercado ilegal, ya que por ellos su música llega fácilmente al público a un menor costo y así puede “pegarse” su tema.

Entre esta discordia del bien y el mal, pude encontrar en el blog de un músico, cantautor venezolano (Luiser) donde expone su punto de vista y me parece interesante ver los dos lados de la piratería musical.
1. Lo malo: es ilegal. Mi negativa se debe a este pequeño gran detalle. Las leyes sobre derechos de autor defienden la potestad que sólo creadores y productores fonográficos tienen de copiar y autorizar copias de material contentivo de música. Ellos tienen derecho a recibir compensación por la explotación de sus obras, y la piratería viola ese principio.

2. Lo malo: baja calidad.
 Los CDs piratas se degradan mucho más rápidamente que los originales, pueden venir con defectos de copia y ser ilegibles, y casi ninguno viene con ese librito complementario que incluye todo lo que un verdadero fan considera digno de colección. Sin embargo...

3. Lo bueno: música económica. Lo más barato de un CD adquirido legalmente en una tienda, curiosamente, son las canciones; el resto del precio se va en arte y diseño, fabricación, comercialización, regalías e impuestos. Si lo único que puede importar para muchos no es más que la música en sí, que en el actual mundo digital no es más que cúmulos de código binario, ¿para qué pagar tanto por un montón de agujeritos en un pedazo de plástico? La música a precios más bajos llega a más gente, lo que me lleva a... 
4. Lo bueno: posicionamiento. El consumo de música a través de copias no autorizadas ha sido un efectivísimo método de posicionamiento de artistas, ya sean famosos o desconocidos, de disqueras reconocidas o independientes. Mientras más gente llegue a conocer la música de alguien, surgirán más nuevos fans dispuestos a consumir discos originales, visitar sitios web oficiales y asistir a presentaciones en vivo, por ejemplo.

5. Lo bueno: adaptación y evolución. Aceptémoslo; es imposible detener el hábito de copiar y compartir canciones. Es una necesidad que hemos tenido siempre, desde que se hizo la primera grabación que se conoce. Ahora la tecnología lo facilita más que nunca y es completamente infructuoso el esfuerzo financiero que invierte la industria en campañas antipiratería y en nuevos sistemas de seguridad para evitar que la gente copie y cobre dinero por hacer el trabajo de copiar. Los CDs originales se van haciendo cada vez más caros, en parte para compensar niveles de ventas que van disminuyendo, y este fenómeno se debe no sólo al copiado ilegal, sino al intercambio de archivos mp3, a la invención del iPod, y al surgimiento de numerosos artistas independientes que ven como un fastidio eso de hacer CDs (porque es lo que se considera "profesional"), que ahora tienen muchísimo más control sobre la difusión de su música y que ven más beneficioso vender sus canciones a diferentes precios, desde el sencillo a un dólar en iTunes hasta una edición de lujo de DVD Audio que incluye material inédito, autógrafos y un mechón de pelo del cantante por el costo que sea.
Manos a la obra
Ahora bien, frente a este panorama, las acciones por parte de la industria musical no se han hecho esperar. Además de la Toma Antipiratería, los representantes de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela (SACVEN), la Asociación Venezolana de Intérpretes y Productores Fonográficos (AVINPRO), la Asociación de Editores (AFONOVEN), las replicadoras (OPTILASER), la Cámara Venezolana de Productores Fonográficos, la Asociación de Productores Fonográficos y Videográficos de Venezuela (APROFON) y las disco tiendas Recordland y Town Records -agrupadas en ANDIM- entregaron a las autoridades nacionales un documento con las propuestas de acción, que debían iniciar los sectores público y privado, para contrarrestar el incremento de la actividad pirata en el país.

A título personal, creo que el CD desaparecerá en algún momento como formato para la distribución comercial de música (y, por ende, la piratería como se conoce hoy día). Mientras tanto, en vez de pelear con los piratas (por más razones válidas que se tengan), ¿por qué la industria formal no se sincera y vende discos económicos que
igualmente paguen derechos de autor?

viernes, 27 de mayo de 2011

EL PRECIO DE LA FAMA

Para nadie es un secreto que el ser famoso no es tarea fácil, sino que lo confirmen aquellos que han estado en los titulares de noticias ya sea por buenas obras o por algún escándalo. Últimamente la farándula venezolana se ha visto revuelta con algunos casos que parecen entretener al público. Algunos disfrutan, otros se lamentan; lo cierto es que despidos, la salida de un canal de tv, divorcios, renuncias, rivalidades entre cantantes, separaciones de grupos musicales y actualmente hasta una acusación grave de supuesta infección de Sida llena con tinta oscura el mundo de la moda en nuestro país. Esto y mucho más pudiera llamarse “el precio de la fama” tema que hoy llenan las líneas de este DIARIO ABIERTO.
La fama, una palabra soñada por muchos, odiada por otros. Lo cierto es que mediante ella se adquiere reconocimiento social conjuntamente con un estatus económico que a nadie le caería mal. Muchos quisiéramos serlo cuando vemos en alguna revista, televisor o cine a personajes con buen físico, mucho dinero y millones de fanáticos adorándolos, pero esto también tiene su lado negativo aunque pocos suelen verlo. La presión por parte de la prensa y algunos seguidores en relación a publicar la vida intima y la de sus familiares, puede ocasionar daños en su reputación, al igual que la opinión pública, que al final es la que te pone y te quita del puesto donde estés.
Obtener la fama hoy en día puede ser fácil, el punto de dificultad está en saberla mantener y es ahí donde comienza la presión por parte del público, la prensa y hasta los mismos managers en exigirle mas y mas al personaje que esté de moda.
Algunos de los casos negativos más sonados y donde los famosos han tenido que saber llevar todo el revuelo que causa en Venezuela, están: el divorcio de Daniel Sarcos y Chiquinquira Delgado, el de Gaby Espino con el padre de su hija, Cristóbal Lander que, aunque ellos pidieron respeto a su vida privada, muchos comentan de lo ocurrido. La separación del dúo Franco y Oscarcito tomó por sorpresa a muchos y dio bastante de qué hablar; hace pocos días supimos de la ruptura del grupo Los Cadillacs lo cual no sólo divide a los fans sino que alguna de las partes queda opacada, mientras la otra brilla. ¡Lamentable!
Hace días pudimos ser participes por la red social Twitter de varios “trapitos” que algunos famosos sacaron al sol. Vimos como la actriz Erika Schwarzgruber le exigía mediante 140 caracteres a Jonathan Montenegro, ex esposo de su hermana Patricia que por favor le cancelara una alta suma de dinero que le habían prestado en dólares y bolívares, dejando muy mal la imagen de este profesional de las artes escénicas. Por otra parte pudimos ver a la actual Miss Venezuela, Vanessa Goncalves exigiendo el pago de sus premios al ser coronada como la más bella del país en la última edición celebrada en 2010. Momentos más tarde, su Jefe Osmel Sousa utilizó la misma vía para responderle. Muchos los destruyeron por haberlo hecho, otros los apoyaban… en fin, sus nombres quedan manchados por ese tipo de cosas.

Si recordamos unas semanas atrás se explotó literalmente la bomba en Televen cuando se supo (también mediante Twitter) que su animador José Gregorio Araujo había sido despedido no sólo del programa, sino también del canal. Días antes había renunciado Sergio Novelli de Canal i, ocupando varios espacios en la prensa nacional. Y es que en ese misma planta televisiva hace pocos días se supo que la animadora del programa “Un Momento Diferente” Rebeca Moreno había pedido la renuncia al igual que el periodista y animador del mismo espacio Simón Villamizar.
Y hace dos días ha salido a la luz pública un nuevo escándalo que mancha la imagen del querido Diseñador Giovanni Scutaro al ser acusado por una ex pareja de haberle transmitido el virus del Sida. Noticia que ha dejado a muchos con la boca abierta y es ahora donde se comienzan a escuchar las versiones, al igual que muchas personas hacen lo suyo difamando demás.
Es por eso y muchos casos más que a veces tener fama cuesta un precio bien caro que no logra pagar algo tan preciado como lo es: la tranquilidad y libertad.

viernes, 13 de mayo de 2011

UNA DISEÑADORA QUE RECICLA PARA GANAR

El tema del reciclaje cada día toma más fuerza a nivel mundial. La concientización del cuidado de la naturaleza poco a poco va adentrándose más en la cultura de la población terrestre y eso es buena noticia para todos.

Jennifer Chalbaud no se queda atrás. Es venezolana, Diseñadora de Moda y actualmente está  demostrando, mediante un concurso, que el reciclaje también es tendencia en boga.

Estas fotografías que pueden apreciar, son parte de la propuesta “Trashion” que Jennifer tiene para el reciente concurso de Diseño “El cambio está de moda”, Trashion Catwalk del programa Climate Generation del British Council, al mismo tiempo sirven para acompañar a la maravillosa campaña ecológica “Preserva” que actualmente promociona el Centro Comercial Metrópolis Shopping. 
Para dicha propuesta, la diseñadora venezolana fabricó un vestido donde utilizó aros plásticos, los mismos que se usan para unir los 6 pack de latas y retazos sobrantes de tela azul de Tul.

“Mi inspiración vino de los miles de plásticos flotando en el mar y que son arrastrados por corrientes marinas afectando su flora y fauna, conllevando al calentamiento del planeta”. Agregó Jennifer Chalbaud ante su preocupación por el deterioro y la contaminación ambiental.

Para seguir más de cerca esta interesante propuesta, puedes ingresarr a los espacios en la web que tiene esta Diseñadora venezolana:

http://www.jenniferchalbaud.blogspot.com  
http://www.facebook.com/JCJenniferChalbaud 
http://www.twitter.com/Jennychalbaud

Créditos:
Fotógrafo: Felipe Aznar
Maquillaje: Marlene Prieto de Veroes
Modelo: Karina Betancourth
Vestuario: Jennifer Chalbaud. 

lunes, 9 de mayo de 2011

ESTRELLAS QUE BRILLAN AL SALIR DE VENEZUELA

Tuve el privilegio de presenciar la pasada semana uno de los mayores regalos musicales que sin duda jamás olvidaré. Fui testigo del extraordinario concierto en Londres del Ensamble de Metales de la Orquesta Sinfónica de Venezuela. Es por ello que quise narrarles lo que significó ese momento y espero puedan llegar a sentir cuán bien nos hizo al público oír semejante presentación.

Cargada de mucha alegría y expectativa asistí al Royal Festival Hall, una de las salas de conciertos más importante de esta ciudad. Nada más llegar comencé a ver una mezcla de cultura entre los asistentes, gente de todas partes del mundo se habían dado cita para ver a 60 músicos venezolanos ¡Wow, qué orgullo! No puedo negar que me sentía inflada y con unas ganas inmensas de haber estado forrada del tricolor nacional. También debo confesar que este tipo de conciertos no son a los que estoy acostumbrada a ir, por lo que me fui lo mejor arreglada posible (ahí la gente se va súper formal, la mayoría eran personas mayores con bastante poder económico, de esos que adoran ir a Operas y la movida cultural clásica) ya sabrán por qué les acoto esto.
El lugar tiene capacidad para 2700 personas y créanme que no quedaba asiento vacío ni para las chicas del protocolo de la sala. Impresionada, no dejaba de ver y sentir toda la vibra que ahí había, era mágica. Comenzó a salir cada músico con su instrumento en la mano y los ojos aguados era algo que obligatoriamente sabía que me pasaría. Todo el mundo de pie recibiendo con aplausos uno por uno a los integrantes del Ensamble. Algunos de los músicos da la casualidad que los conocía; así que el orgullo era aún mayor, ya que cuando los ves en Venezuela vestidos con su ropa del día a día y compartiendo contigo, no te pasa por la mente lo grande que pueden ser fuera del país y admirados por gente que ni siquiera habla su mismo idioma. Entonces llegué a la conclusión: Solo la música puede hacer posible esto. 
El concierto que estaba programado para dos horas, terminó alargándose casi 60 minutos más. ¿Y cómo no? Si es que la intensidad de los temas y el repertorio cada vez fueron convirtiéndose en algo interactivo con el público, rompiendo todos los esquemas de una presentación clásica; logrando cada músico atraer nuestra atención con sus bailes, malabares con sus trompetas, gritos unísonos y hasta un “trencito” por el escenario mientras su director, el reconocido alemán Thomas Clamor, hacia una especie de parodia con su batuta. Sin duda, algo nunca antes visto ni mucho menos imaginado por la gran mayoría de los que privilegiadamente disfrutamos esa noche.
Cuando pensé  que lo había escuchado todo, comienzan a quitarse las chaquetas, algunos de los músicos se suben las mangas, se cambian de asientos y al tercer conteo del director comienzan unos sabrosos tambores de la costa que puso a bailar hasta la doña más encopetada y el señor más regio ¡Qué rico sonaba eso! ¡Esto es Venezuela! Alegría, fiesta, movimiento… ¡¡¡Sabroooosooo!!! Cuando finalmente se despiden, la gente los devolvió a la tarima con aplausos que no cesaban. Es ahí cuando cierran esta seductora noche con nuestra Alma Llanera ¡Más de uno lloraba nostálgico recordando el calor de su país y lo bien que nos hace el sentirnos venezolanos! Alguien del público alzó la bandera y algunos gritaron ¡Viva Venezuela! (mi cuerpo en ese momento estaba completamente erizado y terminé de comprender el por qué amo a mi tierra). Sin mentirles fueron más de 20 minutos aplaudiendo y ovacionando a este Ensamble de Metales que no tuvo reparo al enamorarnos con su música. Mientras salíamos de la sala no pude contenerme las ganas de escuchar los comentarios del público tanto Latino como el Inglés y no hubo una sola persona que no hablara del impacto sorpresivo al ver a unos jóvenes tan talentosos y a su vez con tanta excelencia musical.

Esperé en la puerta del camerino para saludarlos y felicitarlos por tanto triunfo y pasó algo que no era para menos: la gente pedía sus autógrafos y fotografías. Lo dije: son unas estrellas internacionales que comienzan a brillar en lo que salen de su país, porque son muy pocos los que estando en Vzla. valoran y saben de esto. Me tomé mi respectiva foto y conversé un rato con ellos, enterándome que venían de ya de un show en Manchester con lleno total y que han recorrido el mundo con gran éxito, tanto así que ya tienen fechas para próximas presentaciones en países como Bélgica donde están agotadas las entradas para junio ¿Qué tal?... Mientras que en Venezuela hacen presentaciones gratuitas y son muy pocos los que asisten a verlos. Ellos dicen estar acostumbrados al poco apoyo del público nacional y que se nutren con las palabras en diversos idiomas que le dan los millones de espectadores a nivel mundial. (Lamentable realidad)
*AUNQUE ESTA NO FUE LA PRESENTACION EN LONDRES DE LA CUAL LES HABLO... MUESTRA UNA DE LAS PIEZAS QUE NOS DELEITARON ESA NOCHE.
Espero que si leen o se enteran próximamente de una presentación del Ensamble de Metales de la OSV, vayan a verlos que no se arrepentirán, además que se divertirán demasiado con su particular forma de hacer música.

Ellos fueron los protagonistas de la noche:

TROMPETAS: Tomás Medina (Concertino),  Giancarlo Castro, Gaudy  Sanchez, Román Granda, Werlink Casanova,  Andrés Ascanio, Victor  Caldera,  Andrés  González, Gerald Chacón,  David Pérez, Miguel  Albornoz, Wilfrido Galarraga, Oscar Lopez,  Leafar Riobueno,  Jonnathan Rivas,  Luis Sánchez, Miguel  Tagliafico, Arsenio Moreno, Ricardo Osorio, Danny Escalante, Bryan Cesin, Leyxer Cardoza
TROMPETA PICCOLO: Werlink Casanova
FLISCORNOS: Gerlad Chacón, David Perez
CORNOS: Rafael Payare, Danny Gutiérrez, Reinaldo Albornoz,  Luis Castro, Favio Giraldo, Jose Melgarejo, Kaylet  Torrez,  Karely Torrez, Jose Jose Gimenez
TROMBONES TENORES: Pedro Carrero,  Alejandro Díaz,  Mayerlin Carrero,  Edgar García, Leudy Inestroza,  Jackson Murillo,  Johana Melisa
TROMBONES BAJOS: Francisco Blanco, Alexander Medina,  Jhonder Salazar
TROMPETA BAJA: Mayerlin Carrero
TROMBON CONTRABAJO: Francisco Blanco
TUBAS: Lewis Pantoja,  Alexis Urbina,  Christian Delgado, Félix Alvarado
BOMBARDINOS: Joel  Martínez,  Yefren Carrero
PERCUSION: Félix  Mendoza,  Ramón Granda,  Simón González, Luzbel  Jiménez,  Luis Trejo
DIRECTOR ARTISTICO: Maestro Thomas Clamor
DIRECTOR ACADEMICO: 
Jairo Hernández

Mi REAL experiencia en la BODA


Desde hace un año vivo en esta maravillosa ciudad, Londres. Desde que llegué he podido presenciar innumerables cosas, pero nada como lo vivido hoy hace poco: la Boda Real del Príncipe William y Kate Middleton. Es por eso que he querido regalarles mi experiencia en estas líneas de Diario Abierto, al igual que unas fotografías que pude tomar.

Madrugué  para poder tomar un puesto privilegiado dentro de una masa innumerable de asistentes a lo que ya se convirtió como la unión de la Realeza más vista, visitada, publicitada y seguida del Siglo. Con gran emoción, muchas expectativas y mi gran bandera de Venezuela en mano, a eso de las siete de la mañana, me ubiqué muy cerca del Palacio de Buckingham y de los estudios de televisión –que pude enterarme, tuvieron un costo de alquiler de 100 mil dólares–. Ríos de personas con franelas estampadas alusivas al evento, pancartas con mensajes para los novios y un sinfín de objetos alusivos al evento, salían de las estaciones de metro más cercanas para poder ver de cerca el desfile de invitados y hasta los mismos novios.

Camiones de limpieza comenzaban a pasar aspirando las hojas que habían caído durante la noche anterior, muchos policías montados en gigantescos y brillantes caballos, lucían su mejor uniforme con pulidos zapatos simulando perfección. Al rato, empezaron a probar el sonido de los altavoces con una música clásica que nos llegaba a los sentidos pudiendo imaginarnos que estábamos dentro de una película de época. La gente comenzaba a emocionarse.
La sensación que pude vivir es indescriptible. Ves gente de todas partes del mundo compartiendo, hablando mientras esperaban el desfile de carros que pasarían justo donde estábamos ubicados. Todos comentaban lo mismo, estaban allí para apoyar una boda que sin duda alguna era el evento del Siglo. Como diría aquella canción: ¡Sólo se vive una vez! 
Comenzaron puntualmente como estaba escrito en el “itinerario real”. A las 10:15am salió el novio rumbo a la Abadía, el Príncipe William iba vestido de rojo y su hermano menor el príncipe Harry vestía de negro. Verlos de cerca fue suficiente para sentir esos nervios y emoción justo momentos antes de que las miles de cámaras televisivas los enfocaran hasta el destino final. Más tarde desfilaron en lujosísimos carros la Reina de España, el Primer Ministro Inglés y su esposa, el Príncipe Carlos (padre del novio) con Camila, hasta que por fin pasaron los dos autos más esperados: el de la Reina de Inglaterra y la protagonista de esta historia, la novia Kate Middleton junto a su padre. Todos lucían radiantes y felices. La gente tomaba fotos y gritaba cada vez que pasaba alguien. ¡Estábamos alborotados!
 
Cuando comenzó la misa, pudimos oírla por las cornetas apostadas a lo largo del recorrido real; muchos lloraron, al darse el “Si” los novios, todos aplaudíamos sin cesar y cuando el Arzobispo de Canterbury los declaró marido y mujer, la gente hasta se abrazaba, brincaba ¡una verdadera locura! Digna de celebrar.  Luego de todo eso, esperamos ansiosos la pasada de los ya esposos William y Kate en su carroza, impecables y muy bellos saludaron a la multitud en medio de un abultado número de caballos que escoltaban la carroza real; la misma que paseó a la fallecida Princesa Diana y al Príncipe Carlos hace 30años atrás el día de su boda.

Antes de que salieran todos al balcón del Palacio de Buckingham para saludar a la multitud que se apostaba ahí desde muchas horas y hasta algunos, tenían días esperando el momento, decidí retirarme porque debía cumplir con algunos trabajos periodísticos para Venezuela y República Dominicana, además de que la pila de mi celular se había descargado por el constante uso del Twitter. Sin embargo me fui tranquila y feliz de haber presenciado la boda que, sin duda alguna, fue una experiencia Real e inolvidable.